domingo, 27 de diciembre de 2015

Noches, días y te quiero.

Quisiera contarte que en mis noches de insomnio tengo diálogos con vos explicándote todo lo que pasa por mi cabeza, donde te cuento cada una de mis intimidades dejándome en un estado de vulnerabilidad que no me importa estar porque se que tu accionar no va a lastimarme. 
En mis noches sin dormir te digo basta de esto, de aquello y de todo lo que esta por venir. Ya no quiero más. Durante el día nada de eso que en mi imaginación te digo lo puedo cumplir. 
En las noches te cuento lo mucho que me confundís. Durante el día dejó que me confundas con total impunidad. 
En las noches te explico porque digo basta y no es por mi, es por vos, porque aún así busco que de todo esto vos seas el que menos herido salga. Durante el día me quedo callada rogando que salga algo bueno de todo esto.
Durante las noches te pienso con cariño. Durante el día...también.

viernes, 25 de diciembre de 2015

Balance 2015

El 2014 terminaba bien, terminaba mejor de lo que hubiera esperado. Me dejaba crisis profundas que me daban la posibilidad de darles una utilidad. Me dejaba definiciones, me dejaba en claro que era lo que quería para mi, algo que no me había pasado antes. Me marcaba la importancia de usar la soledad para uno mismo. Sentirse en soledad, siempre fue mi gran miedo, me dejaba descubrir cosas en mi que no pensé que iba encontrar. Que los vínculos se quebraran me daba la pauta para elegir cuáles quería reconstruir y cuáles no. La importancia que le asignaba a cada uno. Nada de eso había sido fácil, todo lo que me fue pasando se llevo varias (muchas) lágrimas. 

Pero terminaba y el 2014 me mostraba que gustos eran míos y cuáles eran de los que me rodeaban, algo que no podía ver antes. Y entender eso me llevo a entender también que la diferencia también marcaba un punto de inflexión del que no se podía volver. Siempre creí que las diferencias unían aún más que las cosas en común que podías tener, lo sigo creyendo, uno en verdad quiere en las diferencias, creo que uno cuando entiende que el otro es diferente y aún así lo quiere en su vida es mucho más importante que cuando sabe que lo une eso en común del cual tener de donde siempre agarrarse. Las diferencias me llevaban inevitablemente a soltar, a racionalizar lo que me pasaba. Dejar atrás para que venga algo mejor, suena a frase hecha que seguro encontras en muchos balances de fin de año y nos dejan a los que de verdad la creemos en una posición de pensamiento débil pero increíblemente es así. 

Todo indicaba que el 2015 me iba a encontrar decidida en muchos aspectos, con proyectos y con definiciones. Entender que era parte de mi y que no, me entusiasmaba más que años anteriores. Empece con proyectos que no supe como manejarlos, que no supe llevarlos a cabo, era todo tan nuevo que no lo supe manejar, no supe darle la energía que necesitaban ni la importancia. 
Tenia las ideas pero me faltaba el impulso aunque eran proyectos bastante personales buscaba el apoyo exterior y no lo supe buscar ni encontrar, no lo supe pedir. Pedir ayuda es algo que aún hasta hoy me cuesta. 
El 2015 me encontraba con mis proyectos pero no con los medios para llevarlos a cabo, los medios y las ganas. Y ahí comenzó mi primera frustración del año. Me generaba mucha impotencia estar a destiempo con lo que quería con las formas y acá hablo desde un perspectiva económica. Siento que hablar de un punto económico es superficial y hasta me da ganas de obviar el tema pero fue un tema que este año cobro muchísima importancia. Ir a la facultad en un momento se volvió una preocupación, si bien siempre pude hacerlo me daba mucha impotencia no poder estar tranquila. Yo solo quería ocuparme no preocuparme. Me hizo creer que no podría hacer muchas cosas y me fui frenando sola todo lo que me quedaba, casi no hice fotografía y escribí muy poco (teniendo en cuenta que a fines del 2014 buscaba escribir capítulos de un algo) no quiero simplificarlo a que me falto que alguien me ayudara a impulsarlo y que yo no supe manejarlo, creo que me confié en las cosas se iban a dar por si solas porque era lo que quería y no le preste atención a el esfuerzo que necesitaba. 
También creer que soltar me iba a dar al instante eso bueno que llegaba a mi vida. La vida del ansioso es así. Queremos resultados al instante. Dejé un vinculo enfermizo y casi como efecto instantáneo del soltar esperaba que alguien apareciera porque si, por el simple hecho de que lo había decidido. Hago un adelanto: no pasa así. 
Si bien este año me hizo conocer mucha gente que me hizo conocer aún muchas cosas más y con la cual me sentí cómoda desde un principio también me hizo afianzar mi relación con las otras personas que me acompañaban desde hace varios años. Elegí quedarme con aquellas que entraban en mi definición de amor, con aquellas que simplificaban todo el caos de mis ideas y alejarme de aquellas que no entraban en esa definición para mi. Son las personas justas para mi, aquellas que me ordenan la cabeza, las que se adaptan a cada nueva situación:

-Yo se que me dijiste que lo mejor que podía hacer era tal cosa pero hice todo lo contrario. 
- Bueno, ahora tenemos esta situación, empecemos a solucionarlo desde acá.

Esos diálogos no los tengo con más de tres personas. Esas personas son todo mi lado positivo de este año. Son toda mi demostración de amor. 

A pesar de sentir que este año se llevo varias frustraciones este balance lo empece a escribir después de un almuerzo familiar, siempre hay algún que otro comentario sobre lo que uno hace sin conocer todo lo que en verdad pasa, sobre lo que deberíamos hacer y lo que no pero los miraba y los escuchaba, como siempre, y descubrí que aquellos a los que no le parecían exageradas o locas mis ideas eran aquellos que había seguido lo que de verdad querían enfrentándose a muchas frustraciones pero haciéndolas, llegando al final a lograrlas. Y aquellas personas que de alguna manera boicoteaban mis ideas son aquellas que no se habían arriesgado a hacer lo que más los apasionaba y se enfrentaban a hacer cosas que en realidad no tienen ganas de hacer pero quedaron a mitad de camino. Estaba tan claro que no lo podía creer. Y yo a pesar de todas esas cosas que me dejan con un sabor agridulce en este fin de año lo quiero seguir intentando, en todos los aspectos de mi vida. Tengo miedo, otro factor que siempre me acompaña, y ahora voy un poco menos acelerada pero no quiero correrme de este camino que empezó en el 2014. 
Las expectativas para el 2016 son bastantes y quizás otra vez me puse muy exigente, tengo 5 días para traerlas a tierra y que el 2016 sea un año donde la palabra que más predomine sea el accionar. 

martes, 8 de diciembre de 2015

Conversaciones

- Y le termine diciendo que si había amor ella lo tenia que bancar, que si era medio pecho frío y no se animaba a sentir que no toque nada. Y creo que ese consejo lo saque de un tweet pero él no se va a enterar. 
- ¿Sigue odiando las redes sociales? ¿Le dijiste que la novia es pecho frío? 
- Si...quise meter un chiste para cambiar el clima sobre que seguro era de All Boys y no entendió, yo sé que no le gusta el fútbol pero no pensé que no iba a conocer lo básico. 
- A ver si entendí. Le dijiste a tu ex que la novia era pecho frío que no le convenía, el te dijo que tenias razón y no pasó más nada. 
- Si, básicamente es eso pero él preguntó. Yo respondí. Igual era medio culpa mía el tema, así que me dije bueno, ya esta, sacaste el tema, responde la posta. 
- ¿Y por qué sacaste el tema? Pensé que estaba superado ese tema. Además con todos los otros mambos que estás teniendo (te quiero igual eh) 
- Si, esta superado. O hasta ahí, el otro día me siguieron cayendo fichas de cosas pero para...De a un tema. Me siento muy incomoda cuando hay silencios prolongados y llevábamos una cuadra caminando sin hablar, no se me ocurrían más temas y le pregunte cómo estaba ella.
- ¿Y qué esperabas?
- La respuesta que te dan todos: bien, bien. 
- ¿ Y cuál fue su respuesta? 
- El silencio prolongado que te indica que hiciste un pregunta de mierda junto a un: Y...ahí estamos. 
- Esos silencios son horribles.Esos silencios que a veces hablan y te explican que no tenes nada mas para decir pero que aun así en la ducha vuelven a chistarte al oído
- Yo no esperaba esa respuesta igual. Ni de él ni tuya ahora. Estás poético hoy o puede ser drogado también. Mentira. Por dentro estaba gritando: Dale, una relación cuida, una, no te estoy pidiendo mucho. 
- ¿Te sigue jodiendo ella? 
- Ella no, él. Es que el futuro es un lugar emocionante e impredecible al que no se puede ir con cualquier copiloto.
- Uno no puede elegir a alguien solo porque lo cree buen copiloto. 
- Pero elegí personas que por lo menos te hagan bien, hay que elegir la mayoría de las veces solo los que nos hacen bien. 
- O ir fijándote hasta que punto te hacen mal pero nunca dejar de aprovechar. 
- Bueno, tenemos teorías diferentes, acordate que yo tengo muchas teorías sobre el amor. 
- Tu teoría de los 4 meses fue la más certera hasta ahora. 
- Jamás falla. 
- Tenes razón. 
- Estoy odiando que me den la razón, es algo que no me esta sirviendo para nada, que se yo, dame la razón y dame alguna bono con una merienda o algo así. 
- Yo con Celeste ahí estoy, tirando más a mal. 
- ¿No te perdona no? 
- Hice todo o casi todo para que entendiera que no fue mi intención. Un día me quiere al otro directamente me odia, va y viene, todo el tiempo.
- No fue tu intención pero lo hiciste. 
- Fue un desliz. Le pongo palabras lindas pero si lo hice.
- Yo creo que en una situación así no hay para pensar. La teoría del blanco y el negro. Es si o no. Te perdono o le voy a contar a todo el mundo tus peores cosas.
- Pero yo se que tenes un pero. Pero...
- Pero vos no podes pedirle a alguien que esta arriesgando sus sentimientos que se comporte lo más normal posible, así que si la queres ahí esta, es eso.  
- Yo también arriesgo acá.
- No sos a el que hirieron.
- Abrázame hasta que sepa que hacer con mi vida. Me estoy politizando pero es un eslogan muy bueno. 
- Mejor me voy a escuchar Las Pastillas del abuelo. Poetweet para vos. 
- Es mi legado. 


lunes, 30 de noviembre de 2015

Y sin embargo.

Tener razón y tener soluciones son cosas que buscamos pero que no siempre necesitamos. No nos sirve tener razón cuando buscamos una respuesta, no nos sirven las soluciones cuando ya no estamos dispuestos a recibirlas, cuando ya no las estamos buscando más. No todo lo que se rompe se puede arreglar, no todo se puede emparchar además se le empiezan a notar las fisuras y ya no nos gusta, ya perdió su esencia si lo emparchamos.

A veces dentro del caos reconocemos que no queremos tener razón y que no necesitamos que ahora si corran para encontrar una solución, solo necesitamos que nos dejen corrernos a un costado, ya no queremos eso. Ya esta, el tiempo lo termino agotando. Y no es que que sólo el paso del tiempo lo agoto, forzarlo fue el causante.  

No es escapar, es resignarse. No es evitar, es entender lo que ya no queremos. No importa que ahora ya este todo dado, no se pueden seguir peleando causas perdidas ni tampoco buscar recuperarlas. Todo tiene su tiempo, este tiempo ya pasó. 

La belleza que puedo sacar de esto lo puedo ver solo a la distancia, no puedo ver si sigo dentro como el primer día. Esto se soluciona, si, dejándolo atrás, dejando de buscarle vueltas. Ser valiente es enfrentarlo entendiendo que ya no hay nada más para pelear, enfrentarlo es saber correrse, es cerrar esa puerta. 

No todo lo que escribo es sobre historias de amor, esto no es sobre amor y sin embargo. 

lunes, 12 de octubre de 2015

Trenes (y también camiones y tractores)

Ella lo vio por el reflejo de una de las ventanas del tren. Al principio pensó que no era, bajo la mirada, volvió a mirar. Si, definitivamente era él. Se puso nerviosa pero pensó que no había razones para estarlo. Busco estrategias de juego (porque ahora esto era alguno de esos juegos de mesa sobre guerras): estaba bien posicionada, si tenían que hablar el primer paso lo tenía que dar él porque era quien la podía ver con más facilidad. Punto a favor. Ella no veía razones para hablarle después de haberlo eliminado de todas las redes sociales, incluso las que él ya no usaba (por las dudas también lo había eliminado, evitando encontrarlo si algún día tenia algún ataque tecnológico) Ella pensó que no podía tener tanta mala suerte, a esa clase ella no iba a ir, hacia un mes que los viernes se dedicaba a hacer cosas que no incluyeran la Facultad. Tampoco tenía tantas ganas, no encuentra una razón para justificar el ir a esa clase, ese día, ese momento. Volvió sobre sus pasos pensando en todo lo que pasó para que ahora ella este en ese vagón con él. El colectivo que tardó más de lo normal. El tren que dejó pasar pensando: es viernes no voy a correr un tren. La clase a la que no iba nunca excepto ese viernes. ¿Destino? 
También recordó hace cuanto que no pensaba en él, hace tiempo que ya no lo extrañaba, hace tiempo que ya no sentía nostalgia. Todo lo que podía recordar de ellos ya no dolía. No se había dado cuenta hasta ese momento. Hace tiempo sus lugares claves pasaron a hacer lugares comunes. Todo eso había pasado y ella nunca se puso a pensar con detenimiento lo que pasaba ¿Era por eso que aparecía en ese momento? ¿Para mostrarle que todo estaba bien? Sonrío y el aleatorio dejó que se escuchara el último tema que él le había dedicado.《No tengas miedo de cambiar ni de equivocarte hasta maravillarte. Y si elegís tu libertad ¿Por qué caminas cuando podes volar?》Claro que era el destino. 

Él sólo quería volver a su casa después de un día larguísimo cuando de la nada la vio a sólo seis asientos de distancia, igual que siempre, con el pelo más corto pero el mismo bailecito que hacía sin darse cuenta cada vez que de sus auriculares sonaba su tema preferido. Empezó a sonreír sin darse cuenta y pensó si de esos auriculares sonaba algún tema de Tan Biónica o de Cerati. Se preguntó cómo la habría pasado en el recital. Recordó que ella lo había eliminado de todas las redes sociales y se enojo. Ella había roto su "tratado de paz" ese que ella misma había propuesto. ¡Qué pendeja histérica! pensó y tuvo que mirar a su alrededor para asegurarse que no lo dijo en voz alta, bajo la mirada. Él no sabía que hacer si cruzaban miradas, lo mejor era seguir mirando hacia el piso hasta que alguno de los dos tuviera que bajar. Miró su celular, entró a instagram, salió, entró whatsapp, ningún mensaje. Cerró todo y puso a funcionar el aleatorio, empezaba a sonar《Los dos sabemos que esto se terminó tiempo atrás pero es re loco no nos podemos dejar en paz》Mira que hijo de puta es el destino murmuró. Volvió a mirar, la ansiedad de saber si ella estaba mirando le gano, no estaba mirando. Ella ya estaba preparada para bajar en su estación. Menos mal que no se dio cuenta que viajamos juntos pensó aliviado.